Sí, pues bueno, empiezo por España, que es de donde soy. Yo soy de Madrid. Madrid es la capital de España, es la ciudad más grande de España, es una ciudad con muchísima vida, tiene bastante arquitectura, tiene muchísimos lugares para ir de fiesta, muchísimos bares, la gente es muy energética, es una ciudad que es muy buena para vivir. Sin embargo, creo que no es la mejor ciudad para visitar como turista en España si vas poco tiempo, un par de semanas. Creo que Madrid es algo así como Osaka, es una ciudad que es buena para vivir, la gente te recibe bien, la comida es muy buena, es fácil vivir ahí, pero no es la mejor ciudad para visitar. Hay otras ciudades en España como por ejemplo Barcelona, San Sebastián o Sevilla, que son ciudades que expresan de una manera mucho más radical la esencia de España. Por eso creo que para un turista que quiere visitar España por primera vez, quiere disfrutar del sol, de la playa, de la comida, quiere disfrutar de la arquitectura, de los diferentes sabores y diferentes estilos y culturas que hay alrededor del país, creo que es preferible visitar estas otras ciudades antes que Madrid. Sí, bueno, Sevilla está en el sur de España, es una ciudad que, bueno, es la ciudad probablemente más soleada y más calorosa de Europa, o sea que si visitáis Sevilla tened un poco de cuidado, pero es una ciudad que al final es muy bonita y una de las principales razones es que el sur de España, lo que se llama Andalucía o en árabe Al-Ándalus, fue una provincia árabe durante bastante tiempo, hasta hace 500 años. Esto hace que en Sevilla exista una mezcla arquitectónica sobre todo, entre el estilo árabe y el estilo europeo español. Esto produce que la arquitectura en Sevilla sea muy muy interesante y hace que haya una mezcla cultural que ha llevado a que la ciudad y la zona tenga una identidad muy clara. De ahí nace el flamenco, por ejemplo, que es un estilo de baile y de música característico del sur de España y también hay tipos de comida muy característicos de ahí. Creo que es una ciudad en la que, por ejemplo, ir a las fiestas de Sevilla donde ves a la gente congregarse en diferentes carpas y ves a la gente vestida al estilo sevillano con toda esa elegancia y todo ese arte. Creo que eso es sin duda digno de visitar. Hablando de Barcelona, por otro lado, bueno, ¿qué hablar de Barcelona? Es la segunda ciudad más visitada de Europa después de París, ¿no? La playa de Barcelona, el paseo marítimo, la arquitectura de Gaudí, la Sagrada Familia... Creo que Barcelona es sin duda una de esas ciudades que hay que visitar una vez en la vida. La comida de Barcelona también, muy buena, un espectáculo. Las gentes. Por otro lado, San Sebastián. Bueno, San Sebastián, no hay que hablar de la comida. Es la mejor comida que hay en España, a los pinchos. La concha, la playa de la concha con toda la belleza que hay, la catedral de San Sebastián, los pequeños pueblecitos alrededor... Es una gozada. Para empezar, hablando de la comida de Barcelona, hay una comida muy típica que es en el desayuno siempre toman lo que se llama pan tumaca. Pan tumaca es básicamente una tostada con tomate troceado y con, a lo mejor, sal y aceite y cebolla o alguna otra cosa. ¿Y qué es muy típica ahí? A mí no me parece tan especial, pero los catalanes se sienten muy orgullosos de ella. Bueno, después tenemos, por supuesto, en Valencia, ¿no? La paella. Un clásico de España, ¿no? La comida española yo diría que es bastante parecida a la comida italiana, sobre todo la comida casera. Sin duda, España es uno de los mejores países para disfrutar de la cocina. Tiene el récord de sitios con tres estrellas Michelines, de los diez mejores restaurantes del mundo, creo que cuatro o cinco están en España o por lo menos lo estaban. Creo que ahora mismo el mejor es el Celer de Can Roca, que está en el país vasco. O sea, que sin duda, si quieres disfrutar de buena comida, por favor, visita España, no te arrepentirás. Sí, bueno, en Japón, si tengo que resaltar algunas ciudades, serían Kioto, Nara y Tokio. La principal razón por la que resaltaría Nara es que yo viví en Nara. En mi anterior trabajo estaba en Nara, entonces yo vivía ahí, muy cerca del parque. Veía a los ciervos libres todos los días. Paseaba por el parque rodeado de ellos, ¿no? Conocí la verdadera cultura profunda japonesa, ¿no? La cultura pueblerina. Esto me hizo realmente entender cómo es el pueblo japonés, cómo se expresan, su forma de vida, y juntarme con gente que apenas tiene experiencia con gente internacional, porque hay muy pocos extranjeros viviendo allí. Y esto me hizo que cogiera mucho cariño a la ciudad de Nara. Hablando de Kioto, por ejemplo, bueno, qué decir de Kioto, ¿no? Es la ciudad emblemática de Japón, la antigua capital imperial. Kioto es una ciudad preciosa, es la ciudad más bonita de Japón, en mi opinión. Tiene tantos templos, el río, el paseo, las terrazas, una belleza incalculable, ¿no? El Fushimi Inari, el Kiyomizudera, tantos lugares que visitar. Kioto es sin duda una perla en Japón, ¿no? Bueno, Tokio. Tokio es diferente, ¿no? Yo de Tokio no resaltaría la belleza que tiene la ciudad. Sin duda hay lugares bonitos, ¿no? Asakusa, por ejemplo, es precioso. Pero otras ciudades japonesas son más bonitas. De Tokio yo resaltaría lo vibrante que es la cantidad de gente que hay, la cantidad de actividades que hay por hacer, lo que hay que descubrir cada día, las oportunidades que se tienen para conocer a gente increíble cada fin de semana, cada viernes, cada sábado, cada domingo. La cantidad de gente por conocer, ¿no? La cantidad de cosas por hacer. Vive tanta gente en Tokio como en toda España. Hay tantas cosas que se pueden explorar en esta ciudad que la hace fascinante en mi opinión. Pues, por ejemplo, a ver, me encanta el sushi, ¿no? Desde el uni, hasta el salmón, hasta el atún. Me gustan todo tipo de sushis. También, bueno, hablando de comida de Kansai, me encanta el takoyaki, que son bolas con una serie de crema y con pulpo. También me encanta el okonomiyaki, que es como una especie de pancake salado con diferentes tipos de comida. Difícil de explicar, pero muy bueno. Bueno, después, comidas que odio en Japón. Hay dos comidas que absolutamente detesto, ¿no? Una de ellas es el natto. El natto es una especie de algo fermentado que huele mal, sabe mal, la textura es bastante asquerosa. Yo no entiendo cómo le gusta a la gente japonesa. Yo absolutamente odio el natto. No puedo comerlo, no puedo olerlo, no puedo estar cerca de él. Y después, el umeboshi. El umeboshi es básicamente, no sé cómo se dice en español, es plan fermentado. No, no fermentado, es como secado, ¿no? Y no me gusta, no me parece que esté bueno. Simplemente, sí, no lo recomendaría a nadie. Sí, el jengibre rojo lo puedo comer. No me gusta especialmente, pero si está en la comida, lo comería. No tendría ningún problema, no me quejaría en caso de que tenga, por ejemplo, curry con jengibre rojo ya incluido. No es problema.